10 Localizaciones de “El Señor de los Anillos” en Nueva Zelanda (Parte 2)

¡Bienvenidos de nuevo al blog! Hoy os traemos la segunda parte sobre El Señor de los Anillos con 5 nuevas localizaciones aún más increíbles. 

6. Edoras → Mount Sunday

Aquí tenemos la capital del reino de Rohan, Edoras. Seguro que reconocéis esta imagen en particular, donde se asienta el Gran Salón de Théoden. Desde allí, se divisaban las grandes llanuras que caracterizan a esta tierra de jinetes. Además, hay una bandera de Rohan en la cima del monte.

7. Vado de Bruinen → río Arrow

En esta bonita localización se grabó la huida de Arwen, que cabalgaba con Frodo para llegar a Rivendell mientras los perseguían los Nazgûl. Eso sí, en la película las aguas de este río no están tan tranquilas.

8. Campos de Pelennor y Minas Tirith → Twizel

Twizel es el valle donde se grabó la batalla de los Campos de Pellenor, en la que hombres y orcos se enfrentaron, y donde se creó por ordenador la imponente ciudad de Minas Tirith.

9. Los Hobbits huyen de los Nazgûl

Este sendero del Monte Victoria es el lugar donde se rodó esta famosa escena en la que los hobbits huyen de los Nazgûl. Como curiosidad, tenemos que decir que esta escena forma parte del primer día de rodaje.

 

10. Los Pilares de los Reyes → Río Kawarau

Los Pilares de los Reyes simbolizan el límite del reino de Gondor. Aunque fueron creados por ordenador, este río sirvió como la ruta que la Compañía del Anillo debía seguir.

 

Hasta aquí el final de las localizaciones de El Señor de los Anillos en Nueva Zelanda. Esperamos que os haya gustado. No os olvidéis de compartirlo con vuestros amigos, !nos leemos en siguientes posts!

10 Localizaciones de “El Señor de los Anillos” en Nueva Zelanda (Parte 1)

En este post os traemos la primera parte de las localizaciones de esta increíble trilogía cinematográfica. Las películas de El Señor de los Anillos y de El Hobbit fueron rodadas en Nueva Zelanda, un país lleno de naturaleza con paisajes únicos que pudimos ver en las películas.

 

1. La Comarca → Matamata

El dulce hogar de los Hobbits, entre ellos nuestro amigo Frodo Bolsón, se encuentra en Matamata, en la región de Waikato. Como reclamo turístico, el pueblo se ha rebautizado a sí mismo como “Hobbiton’’.

 

2. The Remarkables 

Estas montañas son recurrentes en el mundo de las películas sobre la obra de Tolkien pues las hemos visto tanto en El Señor de los Anillos como en El Hobbit. La batalla de los gigantes de piedra en la primera película de El Hobbit se rodó en estas montañas.

 

3. Isengard → Glenorchy

En esta espectacular llanura con las montañas al fondo se sitúa la fortaleza de Isengard, hogar del ambicioso Saruman. En las películas se muestra un paisaje mucho más oscuro pero en la vida real sus llanuras son muy verdes.

 

4. Mordor → Parque Nacional de Tongariro

Es imposible no ver esta imagen e imaginarse las laderas de lava del Monte del Destino. Así es, en este parque nacional se rodaron las escenas de Mordor. Inquietante, ¿verdad?

 

 

5. Rivendell → Parque Nacional de Kaitoke

Este frondoso bosque es el hogar de los elfos de Rivendell, entre ellos Elrond, padre de Arwen. En este caso hay que echarle un poco más de imaginación para localizar donde se rodaron las escenas pero habrá puntos que sí te recuerden a la película como el río o los abundantes árboles.

 

 

¡No os perdáis la segunda parte! Aún quedan otras 5 localizaciones increíbles, ¿imagináis cuáles son? Escribidnos vuestras suposiciones, estamos deseando leerlas.

 

 

3 museos de arte imprescindibles que ver en Niza

Niza es una ciudad preciosa que ha inspirado a numerosos artistas por su vitalidad, su luz y sus radiantes colores mediterráneos. Descubre 3  maravillosos museos de arte que no te puedes perder si visitas o realizas un curso de idiomas en esta hermosa ciudad.

  1. MUSEO NACIONAL MARC-CHAGALL

Marc Chagall, pintor judío de origen bielorruso, pasó los últimos años de su vida en la Costa Azul, de ahí la existencia de este museo. Este se ubica en lo alto de la colina de Cimiez, un lugar encantador, rodeado de vegetación.

El pintor se involucró personalmente en la creación de este museo, que pretendía inicialmente albergar 17 pinturas sobre el mensaje bíblico, que el mismo donó a Francia. Progresivamente, la colección fue creciendo e incorporando obras (bocetos, vidrieras, mosaicos, esculturas etc.) hasta convertirse en un museo monográfico muy completo dedicado a su obra de inspiración religiosa y espiritual. Así, hoy en día es una de una de las mayores colecciones del artista.

Chagall está considerado como uno de los padres del modernismo, y en sus obras convergen numerosos estilos como el expresionismo ruso, el cubismo francés y el surrealismo. El estilo de Chagall es maravilloso y único. En sus  cuadros crea mundos fantásticos y misteriosos que nos transportan a otra realidad y en ellos destaca el uso personal que hace de los colores, muy vivos y expresivos.

Algunos de los cuadros que podéis ver en el museo son “La creación del hombre”,  “El paraíso” o “El sueño de Jacob”, entre muchos otros. ¡No os lo podéis perder!

 

  1. MUSEO MATISSE

Matisse, el principal representante del fauvismo, pasó gran parte de su vida Niza, lo que explica la existencia de este museo, que en la actualidad alberga una de las colecciones mundiales más importantes de sus obras.

El Museo Matisse está instalado en la Villa de las Arenas, una hermosa mansión genovesa del siglo XVII. La colección permanente cuenta con un total de 70 pinturas, 60 esculturas, más de 200 dibujos, 100 fotografías y 109 piezas gráficas,  además de un gran número de objetos personales que pertenecieron al autor y nos ayudan a entender cuáles fueron sus fuentes de inspiración.

 

  1. MUSEO INTERNACIONAL DE ARTE NAÏF ANATOLE JAKOVSKY

Este curioso museo alberga una enorme y valiosa colección de arte ingenuo desde el siglo XVIII hasta la actualidad. La colección está compuesta por pinturas, esculturas, dibujos y carteles de destacadísimos pintores  de este estilo artístico como son  Henri Rousseau, Séraphine Louis, Grandma Moses, O’Brady, Rimbert, o Iván y Josip Generalic, entre muchísimos otros.

El arte naïf o ingenuo se caracteriza por la precisión de sus contornos y de los detalles, un rico y vibrante colorido, la ausencia o incorrección de  la  perspectiva y una gran expresividad. Los artistas de esta corriente buscaron fundamentalmente la simplicidad, espontánea, sincera y desprovista de elementos artificiales.

Te sorprenderán las estatuas gigantes y coloridas ubicadas en el jardín que rodea el museo, creadas por Frédéric Lanovsky.

Esperamos que os haya gustado esta entrada y os animamos a que si tenéis la oportunidad no os perdáis esta bella y artística ciudad. ¡Hasta pronto!

Tres mercadillos navideños europeos con encanto

  1. Mercadillo de Colmar (Francia)

El primer mercadillo navideño que queremos destacar es el de Colmar, en Alsacia . Esta ciudad, debido a su proximidad con Alemania y a su historia, tiene una fuerte tradición germánica que se ve claramente plasmada en sus encantadores mercadillos de navidad.  En Colmar coexisten 5 mercadillos navideños diferentes repartidos por diferentes puntos de la ciudad, todos ellos con una temática distinta. Encontramos el mercadillo de la Place des Dominicains, el de la Place de Jeanne d’Arc, dedicado a los productos culinarios locales, el de la Place de l’Ancienne Douane, el de Artesanía y Antigüedades y el Infantil, en Petite Venise.

La ciudad de Colmar, con sus características casas alsacianas con entramados de madera, es espectacular, de cuento de hadas, y en Navidad esto solo mejora. La ciudad y las casas se llenan de luces, árboles de Navidad y de una decoración impresionante que parece que nos transporta al hogar de Papá Noel. Os recomendamos probar el vin chaud (vino caliente) y los típicos bretzels de anís (aunque todo allí está delicioso).

¡Aquí os dejamos un vídeo para que lo conozcáis mejor!

2. Mercadillo de Núremberg (Alemania)

El mercadillo navideño de Núremberg, en Baviera, es el más famoso del país y uno de los más visitados de Europa y del mundo. El mercadillo principal es el del Niño Jesús (Christkindlesmarkt), que se celebra en el casco antiguo de la ciudad. Este mercadillo tiene una esencia muy tradicional pues se lleva celebrando desde hace 400 años aproximadamente. En él podemos disfrutar de villancicos interpretados por el coro local y de famoso pregón de los ángeles, entre otras actividades. 

En cuanto a la comida, podemos degustar delicatesen navideñas como el pan de especias (Lebchuken), galletas de jengibre y las deliciosas salchichas bratwurst de Núremberg.

 

Por último, además del mercadillo del Niño Jesús encontramos el Mercadillo de Navidad para los niños (Kinderweihnacht) que destaca por su locomotora de vapor, su carrusel y sus numerosos talleres infantiles.

¡Y aquí va otro vídeo para que lo veáis de cerca!

  1. Mercadillo de Tivoli (Copenhague, Dinamarca)

Este mercadillo se encuentra dentro del parque de atracciones de Tivoli, que recibe aproximadamente cuatro millones de visitantes extranjeros que todos los años. Dentro del parque encontramos tiendas, casetas, puestos de comida y bebida, música en directo, juegos y atracciones. Lo más destacable es la aldea de Santa Claus, donde podemos encontrar a sus pequeños ayudantes, unos duendes que siempre visten de rojo.

Entre las delicias danesas que podemos disfrutar en el parque destacan las æbleskiver, unos dulces en forma de  bolitas que se comen calientes y acompañados de azúcar, crema batida y mermelada. También puedes probar los klejner, los buñuelos tradicionales navideños.

¿Es mejor vivir en familia o en una residencia? Ventajas e inconvenientes de cada tipo de alojamiento en el extranjero.

Muchas personas tienen muchas dudas a la hora de decantarse por un tipo u otro de alojamiento cuando viajan al extranjero para aprender un idioma. Las opciones tradicionales son vivir con una familia anfitriona o alojarse en una residencia. Ambos tipos de alojamiento tienen sus ventajas y sus inconvenientes, y no es fácil decidirse por una opción. Cada tipo de alojamiento tiene sus peculiaridades y se adaptará mejor o peor según nuestras necesidades personales. Para facilitaros un poco esta ardua tarea hemos creado unas tablas con ventajas e inconvenientes para que podáis tener en cuenta todos los aspectos de una forma más global. ¡Esperamos que os resulte útil!

 

VIVIR CON UNA FAMILIA ANFITRIONA:

VENTAJAS INCONVENIENTES
Mayor inmersión lingüística. Conviviendo con una familia local la exposición lingüística está asegurada y es constante.Menor libertad e independencia. La mayoría de las familias tendrán normas que los estudiantes deban respetar, ya sean de convivencia, horarios, limpieza, visitas etc.
Aprenderás el lenguaje coloquial en situaciones de la vida real.Tendrás que adaptarte a horarios de comida distintos y la comida puede no gustarte a veces, problemas que no tendrías en una residencia pues tú comprarías tu propia comida y elegirías cuando comer.
Practicarás más el idioma y mejorarás mucho el speaking.No siempre podrás disponer de las instalaciones de la cocina, decidir cuándo hacer la colada o ver la televisión en el salón. Estos espacios son comunes y tendrás que adaptarte a tu familia.
Tendrás un mayor contacto y roce con las personas con las que vives y aprenderás a convivir y a gestionar situaciones que al principio te puedan resultar difíciles o incómodas.

No siempre podrás traerte a tus amigos a casa u organizar reuniones en ella. Esto dependerá de la flexibilidad de tu familia, de las circunstancias, y de la confianza que tengan en ti.

Conocerás desde dentro la cultura, costumbres, gastronomía…

El mayor contacto y roce con la familia puede provocar posibles problemas de convivencia, por ejemplo si la personalidad de algún miembro no encaja bien con la tuya o por otra circunstancia

Generalmente, es un tipo de alojamiento más económico.

 

En régimen de media pensión no tendrás que ocuparte de la mayoría de las comidas.

 

Mayor comodidad en un ambiente acogedor y familiar.

 

 

 

VIVIR EN UNA RESIDENCIA:

VENTAJASINCONVENIENTES
Viviendo en una residencia tendrás la oportunidad de estar en contacto con  personas de muchas nacionalidades distintas. Esto resulta muy enriquecedor pues conocerás diferentes lenguas y culturas.Menor inmersión lingüística. Convivirás con gente de muchos países y probablemente coincidas con gente que hable tu misma lengua materna.

Siempre tendrás compañía, por lo que no te sentirás solo y no añorarás tanto a tu gente y a tu país. Convivirás con  muchos estudiantes en la residencia y en ocasiones hasta compartirás habitación con otro/s,  lo que te hará sentirte muy unido al resto, cultivar buenas amistades y hacer piña.

No conocerás la cultura de una forma tan directa como en familia.

Si tus compañeros en la residencia son también extranjeros, probablemente no puedas aprender la cultura y las costumbres de ellos, de primera mano, lo que si ocurriría si vives con una familia.

El entretenimiento está asegurado en una residencia. Generalmente, el centro educativo o la misma residencia organiza actividades fuera y dentro de las instalaciones.

Pueden surgir roces en la convivencia por la posible falta de limpieza, los ruidos, las fiestas, etc.

Los desplazamientos al centro de estudios serán generalmente cortos pues las residencias suelen ubicarse en el mismo campus o a escasos minutos de las instalaciones. Esto proporcionará una mayor comodidad, un mejor aprovechamiento del tiempo, y podrás participar en un mayor número de actividades.

Generalmente es una opción más cara que vivir en familia.

Tendrás una mayor independencia. Al vivir con una familia siempre tendrás que avisar de lo que vas a hacer, algo que no ocurre si te alojas en una residencia. 

Puedes disponer de las instalaciones en todo momento lo que te permitirá comer o hacer la colada cuando desees, sin tener que adaptarte al resto.

 

Generalmente, las normas en una residencia son más flexibles por lo que podrás traer a tus amigos u organizar reuniones con mayor facilidad y frecuencia.

 

 

Para concluir, nos gustaría recalcar que, según las circunstancias personales de cada estudiante y según su edad, madurez y prioridades, será mejor una opción u otra. Merece la pena emplear tiempo en reflexionar y determinar cuáles son tus preferencias y prioridades concretas. Intenta imaginarte en ambos escenarios y pensar en cual te sentirías más cómodo y realizado.

Esperamos que este artículo os haya servido de ayuda y que os haya hecho pensar sobre aspectos que no habíais considerado. ¡Es un placer ayudaros! Desde EBI IDIOMAS os animamos a que continuéis aprendiendo idiomas y a que disfrutéis de experiencias en el extranjero, pues sea cual sea vuestro plan seguro que será una experiencia inolvidable y valiosa.

Cuatro curiosidades sobre Edimburgo que quizás desconocías

  1. J.K Rowling escribió Harry Potter en Edimburgo y se inspiró mucho en esta ciudad para desarrollar la saga

J.K Rowling se mudó con su hija desde Portugal a Edimburgo y allí desarrolló las primeras entregas de Harry Potter y también acabó el último libro de la saga. Frecuentaba muchos cafés de la ciudad donde le gustaba sentarse al lado de una ventana a escribir mientras observaba a los paseantes.

Uno de los cafés más emblemáticos donde escribía J.K era The Elephant House, un lugar muy curioso que llama la atención por el color rojo de su fachada. Salvo un pequeño letrero en la vitrina, nada sugiere que este lugar acogió a la escritora pero en los baños podemos encontrar afectuosos mensajes de los miles de fans que lo visitan cada año.

 Podemos encontrar referencias a la famosa saga en muchos lugares de la ciudad y por eso se han creado maravillosos tours de Harry Potter que nos llevan por los lugares más significativos y nos explican cómo se inspiró la autora. Un lugar muy singular es el cementerio de Greyfriars del cual la autora sacó varios nombres de los personajes, escritos en las tumbas. Este es por ejemplo el caso de Tom Ridell (Voldemort) y el apellido de McGonagall. Además Edimburgo está lleno de tiendas dedicadas a Harry Potter en la que puedes encontrar infinidad de artículos curiosos que te dejarán fascinado.

2. La oveja “Dolly” (la auténtica) está en Edimburgo dando vueltas en el Museo Nacional de Escocia

Como sabréis,  la oveja Dolly fue el primer mamífero clonado a partir de una célula adulta. Sus creadores fueron unos científicos de Edimburgo lo que explica que esta entrañable oveja se encuentre disecada en el Museo Nacional. Lo que sí resulta llamativo (e inexplicable) es que se halle dando vueltas y vueltas en una vitrina giratoria. Os aconsejo que no la miréis durante un tiempo prolongado no os vayáis a marear…

  1. En Edimburgo hay muchas tiendas que venden la famosa deep-fried Mars bar (la chocolatina Mars rebozada y frita)

En Escocia existe una curiosa delicia: la barrita Mars rebozada y frita. La técnica para cocinarla es prácticamente la misma que la que se emplea para preparar fish and chips, aunque se recomienda que el chocolate esté frío para evitar que se derrita demasiado pronto.

No se sabe hasta qué punto esta barrita forma parte de la alimentación escocesa, pero ya es todo un mito. Gracias a la fama que ha alcanzado, muchos restaurantes y establecimientos de comida la han incorporado a sus menús y  cada vez más turistas se atreven a probarla. Algunos lugares donde la preparan son: Cafe Piccante, Clam Shell, Benes o The Deep Sea.

  1. En agosto podrás disfrutar del Fringe, el festival de arte que revoluciona Edimburgo

El Festival Fringe de Edimburgo es el mayor festival de arte en el mundo y se celebra cada agosto durante tres semanas (del 3 al 37 de agosto). Durante este festival las calles cobran vida y se llenan  con espectáculos de danza, teatro y comedia a los que acuden infinidad de  curiosos, espectadores y viajeros de todas partes del mundo.

Durante el Fringe, la población de Edimburgo se duplica o triplica y la oferta cultural es masiva. Te aconsejamos encargar un catálogo para decidir con antelación los espectáculos que no te puedes perder. Lo curioso es que muchos tienen lugar en la calle así que prepárate para quedarte parado en cada esquina observando una u otra representación.

Estas solo son algunas curiosidades llamativas de esta ciudad, pero Edimburgo tiene muchísimo que ofrecer. Es una ciudad que no te puedes perder, y en el caso de que ya la hayas visitado es necesario volver en algún momento si se puede. Esconde mil maravillas y es imposible abarcarlas todas. ¡Qué tengáis una buena tarde!